Los Medios de Comunicación han sido dispuestos a través del tiempo, como un importante vehículo para transmitir y/o comunicar diversos mensajes informativos, publicitarios, culturales, entre otros.

En la actualidad, se ha hecho evidente que la gran mayoría de personas (adultas y niños) están en constante contacto con los Medios de Comunicación: radio, prensa, televisión, video, internet, etc., ya que así se lo exigen las situaciones laborales, educativas e informativas del mundo de hoy, sin desconocer que en muchos casos también se accede a estos por simple ocio, curiosidad, diversión, etc., ya que estos presentan variedad de ofertas para todo sus usuarios y/o publico.

De igual forma, y con el inmenso bombardeo de los Medios y sus mensajes, se hacen eminentes los efectos de influencia positivos y/o negativos que ejercen en la humanidad, ubicando a los niños y jóvenes como los más vulnerables a dichos efectos, ya que ellos se encuentran construyendo su personalidad, ideología de vida, visión del mundo y sociedad, etc.

Por lo anterior, no debe hacerse raro que niños y jóvenes manejen hoy en día una visión distorsionada de la imagen de hombre y mujer, se vean envueltos por las últimas tendencias de la moda, sus comportamientos sean el reflejo de ambientes de violencia y poca tolerancia, entre otros aspectos (mencionando solo los negativos en este momento), sin desconocer que estos son los más evidentes en este tipo de población.

En consecuencia, se hace necesario que los adultos estén atentos a los tipos de mensajes que los niños y jóvenes están recibiendo de los Medios de Comunicación, pues así podrán servir de guía para su interpretación.
De igual modo, los docentes pueden y deben contribuir a esta labor haciendo empleo de los Medios en el aula, usándolos para sensibilizar a sus estudiantes frente a las realidades sociales e incentivarlos a un mejoramiento de estas cuando así sea necesario, pues tampoco se debe ser ajeno a estas situaciones e indiferentes a lo atrayentes que resultan dichos medios a los jóvenes y niños, por lo que se pueden deducir las ventajas que traerá consigo el implementarlos como recurso educativo (se observa o escucha lo transmitido por el medio de comunicación, se interpreta, se debate, se analiza, se hacen conclusiones y se convierte en una oportunidad de aprendizaje agradable).

En definitiva, es difícil escapar de los Medios de Comunicación, los cuales implícitamente nos plantean el reto de saber interpretarlos y manipularlos sin dejarnos, como sucede en muchos casos manipular por ellos.

Como docentes, debemos propiciar que nuestros estudiantes también estén en contacto con los Medios de Comunicación en el aula, pues solo de esta manera podemos cumplir con nuestra labor de orientadores hacia una sensibilización al adecuado uso de estos y de los mensajes que transmiten, sin dejar como ya se menciono, que estos puedan llegar a ejercer una influencia manipuladora y negativa.