Los materiales audiovisuales son recursos que podemos implementar en el proceso de enseñanza-aprendizaje de nuestros estudiantes, sin embargo solemos presentárselos sin ningún sentido, pues simplemente los llevamos al aula para entretenerlos y variar un poco las actividades rutinarias de la clase.

Por tal razón y como futuras docentes, debemos cambiar esa concepción errada con respecto al uso del material audiovisual, comenzando a emplearlo como una verdadera herramienta con sentido para la enseñanza, pues este motiva (aspecto esencial para el aprendizaje), transmite información y conocimientos, propicia el autoaprendizaje, y además permite el perfeccionamiento del profesorado en sus estrategias, metodologías y contenidos en su área de conocimiento, se convierte en recurso de investigación de los procesos desarrollados en el aula y en un instrumento para el análisis de los medios, por lo cual tiene un gran valor formativo tanto para estudiantes como para docentes.

En consecuencia, para que el material audiovisual realmente funcione como lo deseamos, se debe tener en cuenta que este debe cumplir con unas condiciones de calidad relacionadas con su contenido (original, atrayente, adecuado a sus receptores, actualizado y de calidad científica, con secuenciación y estructuración correcta), con aspectos técnicos y estéticos (calidad del sonido, sincronización música-locución, imagen-sonido, entre otros), con la organización interna de la información (redundante, con ejemplificaciones, sintetizada y con estructura amena), los receptores ( adecuación con las características psicológicas y culturales de la audiencia a la cual esta destinado el material), la utilización por parte del estudiante (permite la utilización individual, ofrece retroalimentación, facilita la construcción activa del conocimiento), la adaptabilidad (puede ser empleado por sujetos de diferentes culturas o con necesidades educativas especiales), los aspectos éticos (respeta valores hacia el género y las minorías culturales) y las características y potencialidades tecnológicas (equipos necesarios para su funcionamiento y conocimientos técnicos para su utilización, duración y tiempos de acceso a los contenidos, posibilidad de transformación del material por parte de profesores y estudiantes).

De igual forma, debemos ser concientes que en la implementación del material audiovisual al aula se pueden presentar algunas limitaciones propias del medio audiovisual (escasez del material, altos costos, desarrollo temático demasiado generalista, no todos los contenidos se pueden desarrollar a través de este, tendencia a ser más consumidores que productores, actitud de pasividad y facilismo, necesidad de un grupo de expertos), del docente (falta de formación para la incorporación de este medio, actitudes negativas ante la utilización del medio) o del centro educativo (falta de materiales, equipos y videotecas, carencia del personal técnico para su mantenimiento), lo que nos plantea el reto de saber superarlas.

Así mismo, cabe resaltar que para cumplir con las expectativas del medio audiovisual como recurso real de enseñanza-aprendizaje, es importante diseñar previamente un plan de su utilización con actividades de antes (conocer el video, valorarlo, revisar sus contenidos, información y vocabulario, hacer las adaptaciones necesarias, planificar y enunciar las actividades ha realizar una vez visto el video) durante (utilizar las posibilidades instrumentales de pausas, avance, etc., repetir partes significativas, intervenir con preguntas, comentar sobre el contenido y los objetivos del video) y después (identificar concepciones erróneas, analizar y reflexionar en torno al contenido, hacer debates, realizar fichas videográficas, describir los personajes, crear otro guiones, etc.) de la proyección en lo que se denomina la guía de uso didáctico del material audiovisual.

En definitiva, debemos entender que el uso del material audiovisual va más allá de su simple proyección, que cuando hacemos uso de él estamos propiciando ambientes de enseñanza-aprendizaje en los que estudiantes y docentes son activos ya que realizan implícita y explícitamente diversas actividades en relación al mismo, el cual además debe ser de gran calidad para incidir efectivamente en los proceso de formación de su público. Igualmente la incorporación de este recurso requiere del cumplimiento de condiciones físicas como contar con los equipos necesarios para su presentación, entre otros.

Finalmente, esta teoría vista en clase se conjuga correctamente con la proyección que en ella hicimos del video “Charlie y la fábrica de chocolates” y la guía de uso didáctico que sobre ella haremos.
De igual forma no puedo terminar sin contarles lo mucho que me ha gustado la película, pues es una historia muy bella que al mostrar la diversidad en el carácter de los niños (que indiscutiblemente reflejan su formación y contexto), y al resaltar la humildad de Charlie, sus valores y la enseñanza de vida que da a Willy Wonka (el dueño de la fabrica de chocolates que el visita) nos hace valorar lo que tenemos y en especial a nuestra familia, aspecto con el cual me identifico, pues es lo que yo más quiero y lo que no cambiaria por nada ni por todo.

Realmente disfrute el video aunque en algunos casos me quebranto (me dieron ganas de llorar), pero esto es muestra del poder de sensibilización que maneja este tipo de medios en nuestras emociones. Que rico es poder sentirnos así.